Alerta por un peligroso reto viral: invita a adolescentes a desaparecer durante 48 horas
Red de SaltaUn reto viral volvió a encender las alarmas entre familias y organizaciones que trabajan en la protección de niños y adolescentes. La propuesta, conocida como el desafío de “desaparecer durante 48 horas”, impulsa a jóvenes a ausentarse de sus hogares y cortar el contacto con su entorno.
La dinámica no es nueva. Ya había sido advertida en años anteriores, pero en las últimas semanas volvió a ganar visibilidad en distintos espacios digitales. Organizaciones como Grooming Argentina pidieron extremar la atención y hablar del tema en casa.
Un “juego” que puede terminar en una búsqueda real
Detrás del desafío hay una lógica preocupante: convertir la angustia de familiares y amigos en una especie de competencia o forma de reconocimiento dentro de grupos digitales.
El problema es que, cuando un adolescente deja de dar señales, la situación deja de ser un juego para su familia. Puede generar una búsqueda inmediata, denuncias y un enorme despliegue para intentar encontrarlo.
Además, la ausencia puede colocar al menor en una situación de mayor vulnerabilidad, especialmente si durante ese período entra en contacto con personas desconocidas o con adultos que buscan manipularlo.
Especialistas también advierten que este tipo de propuestas pueden ser utilizadas como una puerta de entrada para situaciones de grooming, captación, violencia o explotación, aprovechando el aislamiento de los adolescentes y su contacto con desconocidos en internet.
La presión de pertenecer
La adolescencia es una etapa en la que la pertenencia y el reconocimiento de los pares tienen un peso importante. Por eso, un desafío presentado como una prueba de valentía o popularidad puede generar presión para participar, incluso cuando existe conciencia de que puede traer consecuencias.
La psicóloga María Lucrecia Elías explicó recientemente que estas tendencias deben analizarse también desde la necesidad de identidad, autonomía y reconocimiento social propia de la adolescencia.
Por eso, los especialistas recomiendan que los adultos no aborden estos temas únicamente desde el castigo o la prohibición. El diálogo y la escucha resultan fundamentales para que chicos y chicas puedan contar si alguien los presiona, los contacta o les propone participar de un desafío riesgoso.
Una desaparición no es un juego
Desde las organizaciones que trabajan en prevención remarcan la importancia de conocer los espacios digitales que frecuentan los adolescentes y prestar atención a cambios repentinos de conducta, nuevos contactos o conversaciones vinculadas con desafíos que impliquen ausentarse del hogar.
Y hay una advertencia clave: si un menor desaparece o su familia desconoce su paradero y existe preocupación, no hay que esperar para pedir ayuda o realizar la denuncia. La búsqueda debe iniciarse de inmediato.
Porque detrás de una tendencia que puede parecer un simple reto de internet hay una realidad que no admite juegos: la seguridad y la vida de un adolescente están en riesgo cuando queda aislado y fuera de su entorno de protección.

