La autopsia de Thiago Altamirano descartó un accidente y profundiza la investigación por homicidio

La pericia forense confirmó que el niño de dos años murió por asfixia mecánica provocada y descartó que el fallecimiento haya sido consecuencia de una caída. El resultado compromete aún más la situación judicial de la madre del menor y de su pareja, quienes permanecen detenidos.
06 de julio de 2026Red de SaltaRed de Salta

La investigación por la muerte de Thiago Altamirano dio un giro determinante tras conocerse el resultado de la autopsia practicada al niño de dos años. El informe forense concluyó que el pequeño falleció como consecuencia de una asfixia mecánica provocada, una conclusión que contradice la versión brindada por los dos principales acusados.

El hecho ocurrió a fines de junio en la ciudad de Salta y desde un primer momento la Justicia inició actuaciones bajo la hipótesis de un presunto homicidio. Por el caso permanecen detenidos María del Milagro Cuéllar Medina, madre del niño, y su pareja, Franco Nicolás Funes.

Durante sus declaraciones ante el fiscal penal 2 de la Unidad de Graves Atentados contra las Personas, Daniel Espilocín, ambos sostuvieron que Thiago había sufrido una caída de la cama y que ese accidente habría provocado su muerte. Sin embargo, la necropsia descartó por completo esa posibilidad al no encontrar lesiones compatibles con un accidente doméstico.

Con estos resultados, la causa tomó mayor impulso. La principal acusación recae sobre Funes, quien es investigado por el presunto delito de homicidio agravado por alevosía. En tanto, la Fiscalía continúa analizando el grado de responsabilidad que le podría caber a la madre del menor en su condición de cuidadora.

Mientras continúan las medidas investigativas, los investigadores aguardan nuevos informes periciales que permitan reconstruir con precisión las circunstancias en las que ocurrió el hecho. Además, ya prestaron declaración vecinos y la propietaria de la vivienda donde residía la familia, testimonios que aportaron información sobre el contexto en el que vivían Thiago y su hermano de diez meses.

El caso generó una fuerte conmoción en la provincia y reavivó el reclamo de los familiares paternos del niño. Los abuelos de Thiago aseguraron que desde hacía tiempo advertían sobre la situación que atravesaban los menores y expresaron su dolor por el desenlace.

La investigación continúa y será la Justicia la encargada de determinar las responsabilidades penales de cada uno de los imputados en una causa que mantiene en vilo a la comunidad salteña.